miércoles, 16 de abril de 2014

Testimonio. Concepción Valero Olmos. El drama de una madre que lucha por la custodia de sus dos hijos y a la que no le permiten ver desde hace siete años.


Mi nombre es Concepción Valero Olmos, licenciada en Bellas Artes. Soy madre de dos hijos de 10 y 14 años, a los que no veo desde hace siete años.

Todo comenzó tras el acuerdo de divorcio el 27 de Abril de 2006. En ese momento se me atribuyó la guarda y custodia de mis hijos, siendo los dos menores de edad. Se estableció un régimen de visitas para su padre, consistente en fines de semanas alternos y mitad de periodos de vacaciones como Navidad, Semana Santa y verano.

"La custodia la tenía yo pero no me sirvió de nada porque ni la guardia civil ni el juzgado respetan las sentencias judiciales. He estado años sin que me dejaran ver a mis hijos ni hablar con ellos. Les decían (les dicen aún) que yo no los quiero y que los abandoné".

 "La custodia se la dieron a él y a mi no me corresponden ni visitas, no tengo derecho a nada, como si no fuera su madre. Les he mandado muchas cartas en esto años y les he llamado cada día aunque no cogieran el teléfono".

 > -¿Podría decirnos la razón por la que se lleva su ex-marido a sus hijos? ¿Se lo pidió usted en un determinado momento?.

 > Se los lleva porque no quiere cumplir con el acuerdo de divorcio. De haber sido honesto hubiéramos vuelto al juzgado a plantear la situación, pero él no quería hablar conmigo porque quería borrarme de su vida.


 > Fue mi madre la que se ofreció a llevarse a mis hijos y le dije que no. Pero si nadie me ayudaba yo no podía mantener a mis hijos. Así que le dije: "que se los lleve él, que es su padre", convencida de que no sería capaz. Él no podía cuidarlos porque trabajaba. 

> Pensé que hablarían los dos y acordarían echarme una mano hasta que yo consiguiera trabajo, pero en lugar de eso se organizaron para llevarse a mis hijos. Supuse que mi ex marido los dejaría con ella cuando tuviera que ir a trabajar y dejaría de pasarme la pensión. Y si yo quería comer, tendría que irme a vivir con mi madre otra vez". 

 > Nunca le dije "llévatelos". Le habría dicho "¿cómo me puedes hacer esto?" Tengo una capacidad de sorpresa infinita.

Algo tan miserable resulta tan difícil de creer...



"Como no dejaba de reclamarlos, me encerraron en el psiquiátrico y fue entonces cuando me dieron un abogado de oficio. Gracias a eso ahora me dejan hablar unos minutos con ellos por teléfono, los días que quieren, otros no. Aprovecho, claro, para decirles que les quiero". 

"Actualmente vivo sola, no tengo trabajo, pero aún así sigo luchando por recuperar el amor de mis hijos".

"Les he llamado para saber donde van a pasar las vacaciones de Semana Santa y me han contestado que no me interesa dónde van a pasarlas. Por supuesto que me interesa, soy su madre y solo tienen 10 y 14 años".

"A cualquiera que se los lleve le voy a acusar de complicidad en el secuestro.
 Esto se llama pre-imputación, ya pueden ir preparando su defensa.
Hoy eres libre y mañana estás preso".

"Quiero que sepan que en ningún momento les he abandonado, que yo nunca firmé ningún documento para modificar la custodia de ellos". 

Son palabras textuales de una madre desesperada por recuperar el amor de sus hijos. Esta vez, todos estamos ayudando a Concepción y no vamos a permitir que la encierren en ninguna parte. 
Como madre tiene todo el derecho a tener contacto con sus hijos, aunque no tenga trabajo, ni ingresos y aunque estuviera enferma. 

Desde este blog, a todos los niños menores decirles que, aunque todavía sean pequeños, madre solamente hay una, sana o enferma, con trabajo o sin trabajo, rica o pobre, sea como sea es algo que no elegimos nosotros como hacemos con los amigos, es lo que nos toca, lo que la vida nos da y eso nunca jamás lo podréis cambiar o borrar...

Que tendréis que aprender a aceptar la realidad tarde o temprano, empezando por ser agradecidos, perdonar los errores que vuestros padres hayan cometido y en este caso recordad siempre, que por encima de todo:
¡Vuestra madre os dio la vida!... Debéis honrarla, porque sin ella no estaríais en este mundo.

A los padres, jueces, como persona adultas que son, deberían saber, que los hijos son sagrados y que las diferencias con las ex parejas hay que dejarlas a un lado. Todos los hijos necesitan a su madre y hoy por hoy estos niños son pequeños, pero algún día crecerán y le reprocharán a sus padres, porque cambiarán y no se les podrá seguir controlando sus vidas. 

Y tener muy claro, que una madre nunca será feliz sin sus hijos, pero unos hijos tampoco lo serán sin haber conocido y tratado a su madre, y en este caso se les está negando el amor por ambas partes, según nos cuenta doña Concepción. 

Esta es una cadena que arrastrarán el resto de sus vidas, que hay que cortarlas lo antes posible, porque de lo contrario les afectarán para siempre en todas sus relaciones, futuros hijos y serán unos desgraciados de por vida...será muy triste para ellos.

Ellos tienen el derecho de conocer tanto a su padre como a su madre, derecho a decidir, a equivocarse y sobre todo a vivir el destino que a cada uno le ha tocado.
El ego hay que dejarlo a un lado y pensar que los hijos se merecen crecer con unos padres felices, aunque estén separados, porque son el ejemplo para ellos.

Ningún juez debería arrebatar la felicidad de estos niños y de ninguna otra persona, porque estarían violando sus derechos como seres humanos.















 


4 comentarios:

  1. El testimonio de Ima Valero es una prueba más de la ineficiencia de los servicion psicosociales en España. Carecemos de un enfoque global de apoyo a la familia y a la infancia y en cuanto surge un conflicto , sean entre los padres y madres, sea por quedar sin trabajo o sin recursos una persona, se entre en un calvario de tribunales, falsas ONG,s burocracias diversas, que en miles de casos llevan aun más dolor al hecho mismo de una separación o de una situación de vulnerabilidad. Me uno a las denuncias -testimonio de Inma Valero de Julita gomez y de tantos y tantas que no tienen voz pidiendo que sus seres queridos sean tratado con dignidad y a ellos les permitan verles y amarles. No vamos a parar hasta conseguir que el sentido comun prevalezca sobre la frialdad de las leyes y la mezquindad de algunas personas. Los servicios psicosociales han de ser entidades de mediación, no ejecutores de sentencias que olvidan a los más débiles

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  2. Es difícil enfrentarse a situaciones tan sensibles como las separaciones con hijos, a veces el gen de posesión que nos inculca la sociedad, nos enseña a proteger lo que creemos nuestro desde que somos adultos, y no nos deja ver la realidad de la convivencia con los que más queremos o hemos querido alguna vez, lo lamentable es que como en toda divergencia en nuestra sociedad capitalista salen personajes sin escrúpulos que nuestra desgracia la convierten en su negocio y no tienen en cuenta el daño que hacen a terceros y mucho más si son niños los que se encuentran entre medias.
    Tenéis todo mi apoyo, y debemos luchar con cabeza dejando el corazón al margen para no dañarle.
    Un saludo
    Fernando

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  3. Concepción; Estoy con tigo, y seguramente muchas personas mas de las que piensas, nos conocemos poco pero nos conocemos encontré esto de casualidad y creo que las casualidades no existen: Repito los amigos de verdad Están para algo, yo tampoco trabajo no tengo un duro, pero con la aportación en algún numero de cuenta; cada uno lo que pueda sean dos o sen tres o cinco, quizás algo se consiga.

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  4. Tus amigos estan hay aun que no los veas,

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